25.12.10

The Horrors

La etapa siniestra...
Si uno se limita tan solo a juzgarlos por su simple apariencia caerá en el error de catalogarlos dentro de un simple grupo mierdero emo con reminiscencias oscuras o goth y nada más lejos de la realidad. Si es cierto que puedan forman parte dentro de la oleada de post-punk revival pero sin ser unos Arctic Monkeys o The Strokes del montón engrosando una lista más que saturada ya de este tipo de grupos.

La andadura de estos chicos comienza alrededor del 2005 en Southend, Inglaterra teniendo como influencias comunes el garaje rock y la psicodelia de los 60, el post punk y la música New wave. En el 2006 publican un ep que es seguido en el 2007 por su primer larga duración bajo el titulo de Strange House cuyo subtitulo mas acertado imposible será 'Psychotic Sounds For Freaks And Weirdos'. Nos encontramos con un disco oscuro tanto en su sonido como en sus letras. La influencia de The Birthday party se deja ver bastante por estos tracks así como mucho garaje sesentero. 

El lp comienza con Jack the ripper, una canción original por Screaming Lord Sutch pero con un sonido más siniestro producto de otros bandas que han realizado covers anteriores a los de The Horrors. La segunda es Count in fives, bastante pegadiza ya sea por su estribillo o su ritmo que relata una obsesión infantil del vocalista (Faris Rotter) por organizar las cosas en grupos de 5, el intro y los versos de la misma es una réplica de la canción My brother, the man de We The People. Aquí destaco ya el uso de los teclados a manos de Rhys Webb, todo un espectáculo verlo como los maneja con los movimientos imposibles que se marca (bueno en el Strange House, ya que en Primary Colours se encarga del bajo).   

Draw Japan es el tercer track y uno de mis favoritos con esa guitarra frenética por parte de Joshua Third y los gritos semi agónicos de Faris sin olvidar un bajo pesado a manos de Tom Cowan. Gloves es la siguiente con un sonido puramente garage donde el frontman nos cuenta su obsesión por coleccionar guantes que encontraba tirados por la calle. Esta canción supondría el cuarto single. Excellent choice sigue en la misma línea que las anteriores narrándonos la historia de un frustrado Morgan agobiado por su rutina familiar que decide acabar con su vida donde Faris añade el punto irónico a la letra gritando (Well I'm not trying to alter your opinion, I'm so happy that you've finally found your voice. I don't want to put the doubt in your mind in my head you're just fine. Excellent Choice. Well done sir). 

El sexto track es Little Victories que suena puramente punk con una temática un tanto difusa pero que deja claro cierta apatía y angustia existencial. El séptimo track lo ocupa She is the new thing que se convertiría en el quinto single y que fue la causante de mi posterior interés en ellos, básicamente nos habla de la facilidad con la que uno se puede cansar de la gente y caer en el aburrimiento y en la monotonía. La siguiente es Sheena is a parasite con un ritmo frenetico e incesante aunque corta pero a su vez bastante intensa que sería su single debut, interesante video la acompaña con vísceras de por medio.  

Thunderclaps con unos tintes goth acompañada de una voz grave por parte de Faris que parece directamente sacada de ultratumba. Gil Sleeping es la decima y se trata de una instrumental que sigue respaldando esa atmosfera siniestra y desconcertante pero con un lado más experimental. 

La penúltima es A train roars que guarda bastante similitud con Thunderclaps y podría considerarse en su letra como una continuación de Excellent Choice, destaco esas guitarras agudas y distorsionadas acompañadas de una voz profunda y un tanto gutural por parte del señor Rotter, desde luego que consigue hacerte sentir en unas vías de tren. Y llegamos al punto final con Death at the chapel más que correcta para cerrar con un sonido rápido y animado gracias a unos órganos que la hacen sublime. Lo único que se puede decir en negativo es que te deja con ganas de más. 

En el 2009 vuelven para sorprendernos con Primary Colours que contra todo pronóstico no se convierte en una continuación de su anterior sino que dan un giro espectacular a su sonido mostrándonos que pueden ser más versátiles de lo que en un principio parecía. Según propias palabras de Faris, su primer disco era más monocromático en cuanto a sonidos, mas blanco y negro y este último es más polivalente en el uso de las melodías así como policromatico, probablemente esta conclusión diera origen al título del segundo álbum.

No solo su musica se vio afectada por el cambio...
Una cosa que ciertamente les engrandece es el hecho de haber evolucionado considerablemente su sonido y madurarlo mostrando una faceta más etérea sin abandonar por completo cierta psicodelia y nutriéndose de unas influencias más cercanas a The Jesus and Mary Chain y al shoegazing y noise de los buenos tiempos.  

Mirror’s image es ya un temazo que abre el disco y que va a provocar junto con las restantes la capacidad de evadirte totalmente con esa atmosfera un tanto dreamy con un juego de sintetizadores espectacular a manos de Tom y unas guitarras con mas feedback y distorsión. A destacar también es la labor de compositor de Faris mostrando un fuerte sentido poético y su cuidadosa habilidad para escoger las palabras que ayudan evocar ciertas emociones más que vitales y profundas. Ya en el primer track nos habla de superar ese amor perdido.  

Three Decades hace lo mismo por su parte con una vena existencialista hablando de tomar las riendas de nuestra vida básicamente (Don't lose your purpose, this is your hour, Don't give up, stand tall, this is your hour. Three decades and now you lead your life). Who can say es el tercer track y toda una canción de los pies a las letras con esa temática del desamor. Curiosamente las líneas en las que Faris habla pertenecen a la canción She cried de un grupo de los 60 llamado Jay and the Americans.  

Do You Remember es bastante destacable y shoegaze, de nuevo azota el recuerdo del amor perdido. New Ice Age proporciona el toque oscuro con una letra un tanto apocalíptica y Scarlet Fields es totalmente un poema con música (see yourself your image in the eyes of someone else. See yourself your fears at they appear to someone else,) yo aquí veo una influencia muy juventud sónica. Este track es sin duda uno de los puntos fuertes. I Only Think of You es la séptima y a pesar de sus siete minutos de duración no consigue hacerse pesada a pesar de ese ritmo lento lleno de melancolía. 

Le sigue I Can't Control Myself que confiere un toque oscuro al álbum en la misma línea que New Ice Age. El noveno track (una joyita) bajo el mismo título que el álbum continua definiendo esa atmosfera difusa y de poder evasivo con una letra que parece hablarnos de un ser extraordinario pero que cada uno saque sus propias apreciaciones en ese aspecto.  

Sea within a sea cierra con honores lo que para mí es un discazo totalmente. Ocho grandiosos minutos con un sonido totalmente épico con un bajo y una batería que dejan notar su presencia durante todo el rato, una guitarra distorsionada que le confiere ese toque místico y existencialista que alcanza su punto más álgido una vez que el juego de sintetizadores a los 3 minutos y 40 segundos dominan completamente la canción haciéndola única. 

Por otra parte, Faris hace gala de una voz suave que nos muestra una sabia y seria letra sobre el paso de la juventud, la consecución de nuestros sueños así como los peligros e inseguridades que tenemos que afrontar en nuestras vidas.

Cerrando esta publicación, espero que su nuevo futuro álbum nos muestre otra nueva faceta creativa de ellos y nos sorprendan más que para bien. De hecho, si siguen por los mismos derroteros que su predecesor el resultado va a ser más que satisfactorio. 






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